Alejandro Robaina, desde temprana edad, mostraba un amplio interés por la música. Iniciando esa curiosidad en casa, con los conciertos de año nuevo, con el famoso Vals de Straus, el cual bailaba de pequeño con su madre en el salón de casa.
Es a la edad de 11 años, cuando por navidades le regalan un teclado, que su interés por la música crece exponencialmente. Un año después se presenta al Conservatorio, al cual entra en la especialidad de Acordeón.
Tras su paso por el grado elemental y superior, ha adquirido una gran experiencia interpretativa, participando en diversos eventos y conciertos, como el espectáculo educativo "CUERDAS", organizado por Barrios Orquestados, el Mesías de Händel de 2022, formando parte de los coros participativos, los conciertos pedagogicos de "Ópera Kids" de 2025, formando a los niños en los colegios y acompañandolos en su participación a éstos.
Es cuando entra en el Conservatorio Superior de Música de Canarias, en la especialidad de Pedagogía con acordeón, que comienza a recibir clases bajo la tutela de la soprano Fátima Naranjo, y del tenor José Carmelo Hernández, profesor de canto en el conservatorio y del Coro de la Orquesta Filarmónica de Gran Canaria. Durante dos años permanece nutriéndose de sus conocimientos, tras los cuales realiza la prueba de acceso para la especialidad de Interpretacion de Canto.
Actualmente se encuentra cursando sus estudios superiores de pedagogía e interpretación, demostrando una gran adaptabilidad, compromiso, y trabajo duro, no descuidando ninguna de sus facetas tanto artísticas como investigativas, por las cuales intenta dar a conocer a los castratis y contratenores y su mundo, el cuál es a día de hoy como un océano sin casi explorar, y resulta un misterio para las mentes menos especializadas en música.